Según las encuestas gana la candidata del PT
Perspectiva: todo indica que la elegida de Lula ganará la presidencia de Brasil. Puede incluso que venza en primera vuelta, el 3 de ocubre próximo. Los tres candidatos con mayor votación según las encuestas son Dilma Rouseff del Partido dos Trabalhadores, José Serra del Partido Socialdemócrata y Marina Silva, del Partido Verde. Los gastos de campaña son fabulosos: 157 millones de reales el PT y 180 millones el PSDB (sumados equivalen a 235 millones de dólares). Hay otros seis candidatos, de los cuales no se ocupan los medios. América XXI ofreció en marzo pasado una acabada cobertura sobre el Congreso en el que el PT designó su candidata y definió programa y alianzas.
Será útil exponer ahora el ángulo de mira de sectores que abandonaron el PT en los últimos 8 años, con severas críticas a la política del gobierno que lucharon por conquistar. Se publican a continuación fragmentos de una entrevista al diputado Iván Valente, miembro de una de las corrientes internas del Partido Socialismo y Libertad (Psol) y un artículo de Frei Betto, amigo personal de Lula. Ambos textos corresponden a Correio da Cidadanía.
¿Cómo observa el escenario electoral, según lo que indican las encuestas respecto de Serra, Dilma y Marina?
Iván Valente: las candidaturas del PT y el Psdb representan proyectos que no tienen diferencias esenciales en política económica y en la forma como sustentan la gobernabilidad, con alianzas heterodoxas, pautadas por el abandono de un proyecto de transformación social más profundo.
A través del primer debate presidencial transmitido por la TV Bandeirante no se notaron diferencias substanciales en la visión de estos tres candidatos sobre las diferentes áreas económicas y sociales. ¿Existe alguna diferencia importante?
Hay diferencias entre el PT y el Psdb, particularmente en la política internacional y en algunas políticas compensatorias. La opción Marina Silva no consigue ser alternativa porque no se lo propone, no tiene condiciones ni movimiento social detrás para polarizar esta disputa. El Psol, a pesar de ser un partido en construcción, tiene una propuesta alternativa de transformación social, basada en un programa capaz de abarcar grandes sectores de la población, trabajando con ética en la política y creyendo en la fuerza de los movimientos sociales y la participación popular (...) En las calles de San Pablo la elección todavía está fría. Son poquísimos los candidatos que salen dispuestos a dialogar con la población. En las periferias vemos máquinas electorales de campañas millonarias operando a todo vapor.
Es realmente notable que el candidato por el Psol, Plinio de Arruda Sampaio, con apenas 1% de intención de voto en las últimas encuestas esté conquistando algún espacio en los principales medios. ¿A qué se puede atribuir?
Después del desempeño de Plinio en el debate en la Bandeirante, transmitido en vivo para todo el país, la gran prensa no pudo ignorar más su candidatura, a pesar de seguir haciendo una cobertura extremadamente desfavorable.
¿Qué diferencia esta candidatura, así como la de otros postulantes que se posicionan más a la izquierda, como el caso del Pstu y el Pcb?
Tanto la candidatura del Psol como la del Pstu y el Pcb proponen una ruptura con la organización y el funcionamiento del Estado tal como son hoy. O sea, son partidos que no se rindieron a la lógica de los acuerdos políticos para mantenerse en el poder a cualquier costo. De la misma forma, son partidos que defienden la inversión de prioridades, que los recursos del Estado no sean usados para aumentar el lucro de los Bancos, sino para garantizar dignidad al pueblo brasileño. El Psol defiende que Brasil reparta sus riquezas, sus tierras, su renta y su poder. Ninguna de las tres candidaturas que están arriba en las encuestas tiene coraje para decir eso.
¿Cómo se coloca efectivamente la perspectiva socialista en el contexto de una candidatura a izquierda, como la de Plinio?
El socialismo debe ser defendido como un sistema donde todos tengan sus derechos garantizados, donde la brutal desigualdad que tenemos en Brasil no sea vista como algo natural y donde el mercado no sea el dictador de las reglas de funcionamiento del país. Es claro que Brasil precisa avanzar mucho para llegar al socialismo. Pero el papel de una candidatura a izquierda lo mantiene en el horizonte, al contrario de lo que hacen tantos partidos que tienen el socialismo como nombre y niegan su historia. O como aquellos que nacieron defendiendo el socialismo y abandonaron esta bandera en medio del camino, porque dejó de serles políticamente útil. La lucha socialista es aquella que ataca las bases de sustentación del régimen capitalista, abarca a las masas trabajadoras y coloca al pueblo en movimiento, con la lucha por la reforma agraria, por la auditoría de la deuda pública, la democratización de los medios de comunicación y la defensa de los derechos esenciales negados por el capitalismo.
Desde San Pablo,
Valeria Nader.
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