Oliver Stone presentó Al Sur de la Frontera
Mural oficial del filme de Oliver Stone, realizado por la joven diseñadora cubana Giselle Monzón,
del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de Cuba
Desconocimiento: el cineasta norteamericano Oliver Stone advirtió que el imperialismo estadounidense sigue intacto, amparado por las grandes corporaciones económicas y los medios de comunicación. Luego de una visita por varios países de América Latina, Stone defendió su último documental cinematográfico al sostener que “busca introducir a los norteamericanos a un continente del que no conocen nada”. Palabras y frases para reconstruir una sociedad ignorante, ausente de compromisos y aislada del mundo.
El director estadounidense Oliver Stone pasó por Caracas, La Paz, Brasilia, Quito y Buenos Aires para promocionar el estreno de Al sur de la frontera. En cada capital, fue recibido por los presidentes de la región, protagonistas centrales de su nuevo documental. El cineasta dijo que Estados Unidos no comprende la realidad latinoamericana, que los medios de comunicación son funcionales al imperialismo y que su país no vive en democracia, sino en una “corporatocracia”, donde mandan el poder financiero y militar.
Stone se avergonzó de que “por más de 100 años Estados Unidos apoyó a oligarcas y dictadores en Latinoamérica” y afirmó que su película “muestra la cara de un continente nuevo, con un fenómeno histórico que nunca había ocurrido en América Latina”, en relación a los cambios que impulsan varios presidentes de la región.
Al sur de la frontera (South of the Border) rescata las grandes transformaciones sociales y políticas que se produjeron en América Latina gracias al surgimiento de nuevos líderes. Tomando como eje la Revolución Bolivariana en Venezuela, el director realiza en su filme un viaje por América Latina para intentar transmitir el proceso de transformación sociopolítica en la región. El documental reúne entrevistas a los presidentes, filmaciones propias y material de archivo. Es muy revelador observar imágenes tomadas de algunos canales de TV estadounidense, como Fox News o CNN, donde con impunidad criminalizan a los líderes latinoamericanos, acusándolos de “dictadores” y “drogadictos”.
Según Stone, “como imperio, Estados Unidos tiene miedo de que otros países crezcan” y opinó que Barack Obama, “ha defraudado” a los políticos latinoamericanos con la instalación de bases militares en Colombia y con su falta de firmeza ante el golpe de Estado en Honduras.
“Esta es una película sobre Latinoamérica y el movimiento que se generó en la región. Trato de mostrar el lado humano de los presidentes y los cambios épicos que produjeron, con una conciencia que va más allá de la región”, señaló. A lo largo de su visita por varios países de la región, el cineasta neoyorquino reunió a miles de periodistas, estudiantes y al público en general, también mantuvo reuniones con los presidentes de cada país que visitaba.
En Caracas, Buenos Aires y en el resto de las ciudades que visitó, Stone escuchó preguntas recurrentes: ¿por qué no incluyó voces “opositoras” en el documental? ¿Por qué decidió hacer un trabajo “parcial”? El director aclaró: “Este es un documental breve, una introducción para un movimiento completo en América del Sur. Es una foto, no es un estudio exhaustivo del mandato de Chávez ni de otros presidentes. Los detalles los pueden ver en otra película”. Y aseguró que en el film hay un 20% de opiniones opositoras. “No veo por qué tendríamos que mostrar más antichavismo en la película, cuando los medios norteamericanos no hablan de otra cosa”, dijo.
Stone admitió que su trabajo puede resultar superficial a los ojos de los latinoamericanos, pero argumentó que su primer objetivo fue mostrar a los estadounidenses la realidad de nuestra región desde una óptica que ellos puedan comprender. “Es una introducción a un continente que los norteamericanos no conocen para nada”, dijo. Para el cineasta, mostrar la realidad de América Latina significa, además, ir contra los monopolios informativos, que funcionan como instrumentos del imperialismo. “En la televisión dicen barbaridades de los presidentes latinoamericanos. Mienten, inventan y manipulan sistemáticamente para demonizar a quienes se niegan a someterse a los dictados del poder central”.
La verdadera revolución
En Caracas, Stone afirmó que Chávez es demonizado en Estados Unidos, donde es visto como un monstruo y una pesadilla. Recordó que en su país llaman a Chávez “dictador” a pesar de haber sido elegido democráticamente en elecciones transparentes. Puso otro ejemplo del preocupante grado de desconocimiento que envuelve al ciudadano medio de su país: “En Estados Unidos nadie sabe que su país estuvo involucrado en el golpe de estado contra Chávez en 2002 y que también colaboró en la huelga petrolera que casi destruyó al país en 2003”.
La película fue estrenada en Venezuela en el teatro Teresa Carreño, de Caracas, y contó con la asistencia de Chávez. El presidente venezolano adelantó que Stone prepara una segunda parte del filme y recomendó a su colega estadounidense, Barack Obama, ver Al sur de la frontera, para “que vea la verdad sobre la realidad latinoamericana”. Agregó que “el gran mérito del filme es contar la verdad”.
“A nosotros se nos sataniza –dijo Chávez– pero Oliver se zambulló buscando la verdad, porque sólo con la verdad podremos cambiar al mundo del desastre. Al sur de la frontera muestra lo que está ocurriendo: una revolución humana, una revolución del amor, de la alegría, de la esperanza y esta película no ha terminado, sigue todos los días, porque es el renacer de la esperanza”.
Con esta visión, coincidió el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien recibió a Stone en Quito: “el documental da a conocer la historia real de América Latina”, dijo el jefe de Estado e ironizó: “al liderazgo ahora se le llama autoritarismo porque el liderazgo no lo tienen los mismos de siempre”.
Para Correa, “esos cambios no son producto nuestro, nosotros somos producto de esos deseos de cambio” y recordó que los pueblos y las naciones no cambian por la voluntad de unos cuantos; sino por la voluntad de todos. El cineasta también fue recibido por el presidente de Bolivia, Evo Morales, y por la presidente argentina, Cristina Fernández.
El lado equivocado
El director de más de una docena de éxitos taquilleros, como Pelotón y Nacido el 4 de Julio, criticó la política exterior estadounidense, su afán imperialista y su papel desestabilizador en otros países. Y recordó que “después de la Segunda Guerra Mundial hubo un cambio de política y nos convertimos en algo que no es bueno. Siempre estamos del lado equivocado de la historia”. Consideró que “Estados Unidos es un imperio que quiere tener dominio regional y aplastar a todos aquellos que intentan independizarse. El Departamento de Estado destroza a los líderes de América Latina”.
En varias de sus presentaciones, Stone estuvo acompañado por el productor argentino Fernando Sulichin (que produjo éste y otros de sus filmes) y el guionista estadounidense Mark Weisbrot, quien además, en su condición de economista, apuntó definiciones que ilustran la magnitud de la crisis financiera en su país y la redefinición de la política exterior norteamericana a partir de esta crisis. Stone completó la idea: “Este es un imperio que si se cae, se caerá por motivos económicos. No sé para dónde vamos como sociedad mientras tengamos esa obsesión por el dinero y el dinero sea Dios (…) Estados Unidos quiere mantener el control de los recursos naturales y económicos, como en Venezuela, Irán e Irak”.
La película se estrenó en varias ciudades de América Latina durante la primera semana de junio y el 25 de ese mes se proyectó por primera vez en Estados Unidos. Algunas semanas antes del debut en su país, Stone advirtió que habrá problemas de distribución de su obra, pero se mostró confiado en que será vista por los sectores con mayor conciencia social y política. Dijo que esperaba “la peor reacción” por parte de la crítica y del público. Ironizó que este filme puede marcar el final de su carrera y aseguró: “yo hago ficciones con la mano derecha y documentales con la izquierda”.
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