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José Mujica imprime un nuevo estilo al progresismo local Vísperas: entre el estancamiento y la profundización del cambio se encuentra la izquierda en Uruguay. La asunción el 1º de marzo próximo del ex guerrillero tupamaro José Mujica como presidente del país concita atención también en la región. Un gabinete equilibrado entre las diferentes tendencias, llamados al trabajo conjunto a los partidos tradicionales derrotados en las elecciones y un estilo austero y de fraternidad, deberán dar respuesta a las expectativas pendientes que el primer gobierno del Frente Amplio (FA) no pudo satisfacer. Otra chance para la izquierda, observada por todo el continente. “¿Sabés una cosa, pueblo? Este es el mundo del revés porque en el estrado tendrías que estar vos y nosotros abajo aplaudiéndote, porque esta batalla la dieron ustedes, compañeros”, fueron las primeras palabras que José Mujica, el actual presidente electo, dirigió a los uruguayos cuando el 29 de noviembre de 2009 venció en segunda vuelta al derechista Luis Alberto Lacalle. Mujica apeló a la militancia de izquierda para que saque de sus entrañas lo que más la representa: “porque todo esto es transitorio y lo permanente son ustedes, los anónimos. Ay de aquellos que se creen que el poder está arriba y no se dan cuenta de que el poder está en el corazón de las grandes masas”. Al cerrar ese primer discurso dijo: “nos vamos a equivocar, pero no vamos a hacer cebo, ni le vamos a dar la espalda a los problemas: estaremos siempre juntos en las horas de dolor”. Por su parte el vicepresidente Danilo Astori, ex ministro de Economía, manifestó que en este segundo gobierno no se va a defraudar al pueblo. “Ustedes, que fueron quienes ganaron la elección, sigan gobernando con nosotros porque sin ustedes no podremos hacer el gobierno que queremos”. Y agregó: “Compatriotas, compañeros y compañeras, con esta formidable plataforma de lanzamiento que ha sido el gobierno conducido por Tabaré (Vázquez), vamos ahora a continuar trabajando por nuestro proyecto nacional y desde hoy vamos a convocar a ciudadanos de todos los partidos a participar junto a nosotros en la solución de tantos problemas nacionales, por encima de banderías partidarias”. Los hombres y mujeres del Presidente A pesar de sus 74 años, Mujica inició una carrera meteórica y antes de culminar el año presentó a su futuro gabinete ministerial. Selección y elección que se basó en respetar y reproducir la votación recibida dentro de la coalición de izquierda (Frente Amplio) en la elección nacional; buscando al mismo tiempo que ningún sector se “adueñara” de ningún ministerio, por lo que intercaló al titular de cada cartera con su alterno de otro sector político frenteamplista. Así, el Movimiento de Participación Popular (MPP) ocupará cuatro ministerios; el Frente Líber Seregni (FLS), tres; el Partido Socialista (PS), dos; Corriente de Acción y Pensamiento-Libertad (CAPL), Vertiente Artiguista (VA) y el Partido Comunista (PC), uno cada uno. El gabinete es el siguiente: Interior, Eduardo Bonomi (MPP); Relaciones Exteriores, Luis Almagro (MPP); Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich (MPP); Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Graciela Muslera (MPP); Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo (FLS); Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado (FLS); Turismo y Deporte, Héctor Lescano (FLS); Salud Pública, Daniel Olesker (PS); Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman (PS); Defensa, Luis Rosadilla (Cap-L); Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta (VA); Desarrollo Social, Ana Olivera (PC); Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre (frenteamplista independiente). El elenco ministerial deberá cumplir con el Programa de gobierno que aprobó el Quinto Congreso extraordinario Zelmar Michelini, de cara a las elecciones nacionales, celebrado en diciembre de 2008. Allí se estableció que los ejes del futuro gobierno serían: desarrollo, igualdad, transparencia, seguridad e integración. Por otro lado, están actuando en este período cuatro grupos de trabajo que buscan lograr acuerdos extra partidarios: seguridad pública, energía, educación y medio ambiente. Grandes propósitos Según el presidente que asumirá el 1º de marzo, las discusiones que se realizarán en el ámbito de los grupos de trabajo deben ser encaradas por los especialistas con “libertad de cabeza” dado que no se trata de “un debate de minorías y mayorías” sino un intento por intercambiar conocimientos “y construir en conjunto” para beneficio del país y todos sus habitantes. Fiel a ese criterio Mujica explicó que los integrantes de los grupos “no tienen por qué llegar a una posición única sino que pueden tener dos o tres”. Para poder lograr ese objetivo será necesario “tener capacidad de ceder algo en el sentido de lo que aporta el otro”, explicitó. Para Mujica esta conducta en el trabajo de los grupos no se acotará sólo a los temas propuestos sino que “va a ser una actitud que se tratará en todo momento”, será una metodología de trabajo. En referencia al rol de la oposición en el próximo gobierno, estimó que deberá “ocupar los cargos que le corresponda” para controlar la gestión. “Esto va mucho más allá que el trabajo en las cuatro áreas, estamos hablando de construir pensamiento de gobierno que continúe en el tiempo. Cuando uno lee los programas (de gobierno), hay preocupaciones comunes (a todos los partidos). Podemos tener diferencias pero hay temas que nos preocupan a todos”, dijo el mandatario electo. Por último, Mujica pidió a los técnicos que mantengan una “comunicación horizontal” sobre los avances en los grupos y que realicen resúmenes que puedan ser entendidos por todos los ciudadanos. Asimismo, en el plano programático adelantó su voluntad de promover una reforma en el Estado. En declaraciones a la prensa dijo: “Nosotros creemos que la generalización peyorativa (en relación con la burocracia estatal), tiene una parte de verdad y otra parte de error. La parte de verdad tiene que ver con lo que puede ser el conjunto de cuadros intermedios, la gerencia, las responsabilidades medias, donde frecuentemente se deposita la capacidad de decidir y de hacer y donde suelen estar las mayores deformaciones, el mayor anquilosamiento y el mayor símbolo de deformación política. Es allí donde está el problema y no en la generalización de los males de los trabajadores del Estado”. Desencuentros Pero en esta transición no todo es camino de rosas. El propio Frente Amplio dejó sin los votos necesarios en el Parlamento la Ley de Descentralización que profundizaba la intervención de la ciudadanía en la gestión estatal, y creaba decenas de Alcaldías dentro de los Gobiernos departamentales, cuyos representantes serían electos por votación universal y directa de la ciudadanía. Finalmente, y pese a la oposición del MPP y AU, la Mesa Política del FAaprobó la ley, y 83 alcaldías quedarán instaladas a partir de mayo. En el otro ámbito donde “el choque de trenes” entre Tabaré Vázquez y José Mujica está en proceso es en el denominado Plan Cardales, que consiste en la aprobación que el gobierno saliente dio a las multinacionales de las telecomunicaciones para intervenir en el mercado que originalmente estaba reservado exclusiva y monopólicamente a la empresa estatal Antel. Austeridad tupamara En 1987, el líder tupamaro Raúl Sendic
escribía en su columna del semanario
Mate Amargo: “Gandhi tuvo que hacer
una enorme campaña de concientización
a favor de la austeridad, predicando
con su propio ejemplo ya que no se quedó
más que con su túnica y un pequeño atado
de pertenencias paseándose descalzo
por toda la India, siendo antes un próspero
abogado. Su fórmula sigue siendo
válida para toda sociedad que no ha llegado
a la abundancia: no se trata de multiplicar
las necesidades hasta el infinito,
sino de aislar las más esenciales y solucionarlas
(...) Donde la austeridad no se
inculca con el ejemplo de arriba, es difícil
contener el consumo; esto se ha demostrado
válido para países capitalistas
y socialistas. Hay que cambiar el “marco
de referencia” lo que la gente ve como
prestigioso y digno de imitarse y si
lo consigue un indio del Amazonas o un
paisano de nuestros campos ¿por qué no
vamos a lograrlo?”.
Este concepto enarbolado por Raúl
Sendic hace más de 20 años y que remite
a la austeridad como valor cuando los
tupamaros aún discutían qué caminos seguir
para lograr la liberación nacional y
el socialismo, parece que impregnará la
futura gestión del gobierno presidido por
José Mujica: pequeños grandes gestos como
vivir en su chacra, que sus ministros
se trasladen en vehículos modestos y que
la asunción de la primera magistratura
sea sin desfile militar, pretenden ser signos
de austeridad para no derrochar recursos
en gastos considerados superfluos
por el futuro presidente.
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