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El Alba y su arrollador accionar en el último año
Nuevo protagonista sobresaliente
en la escena internacional
Dirección: en escaso tiempo, el Alba ha dado pasos
gigantescos en el camino hacia la solución del
problema más grave para la humanidad en el último
período histórico: la ausencia de un rumbo a
seguir para dar solución efectiva a los gravísimos
problemas de todo orden que aquejan a miles de
millones de personas y amenazan incluso la existencia
misma de la especie humana.
Desde enero del año pasado
la Alianza Bolivariana para
los pueblos de Nuestra
América se ha convertido en
un interlocutor de peso excepcional
en el escenario político
mundial. Entre otros innumerables,
cuentan tres acontecimientos
que a lo largo de 2009
mostraron un nuevo y poderoso
actor en el tablado planetario:
la Cumbre de las Américas,
el 17 de abril en Trinidad
y Tobago, la Asamblea General
de la OEA en San Pedro
Sula, Honduras, el 3 de junio,
y la Cumbre del medio ambiente
en diciembre pasado en
Copenhague. Estas páginas
registraron en su momento
esos hechos trascendentales
(el último se halla en esta misma
edición, puesto que ocurrió
sobre el filo de 2009).
Resta tomar cuenta de la
VIIIª cumbre en La Habana, el
13 y 14 de diciembre pasado,
para otorgarle el valor que tiene
la irrupción del Alba en la
tragedia de Haití, denunciando
la invasión estadounidense
y mostrando en los
hechos una alternativa diferente
para el accionar político
internacional. Y así se
podrá medir en toda su magnitud
el significado de esta
opción que trasciende ya los
límites de América Latina.
Antes vale subrayar que
uno de los nueve integrantes
de este bloque antimperialista
y por el socialismo del siglo
XXI, Honduras, ha sido arrancado del Alba, aunque sólo sea en el plano
formal. Antes de completar la pantomima
mediante la cual el imperialismo estadounidense
y sus dóciles empleados en
la OEA lograron finalmente traspasar el
gobierno de un dictador del Opus Dei a un
renegado ex dirigente del Partido Comunista
–que ganó por haber obtenido la mitad
del 30% del electorado que concurrió
a las urnas– los congresistas hondureños
retiraron al país centroamericano del Alba.
No podrán anular, sin embargo, ni la
adhesión de las mayorías populares a esta
genuina instancia latinoamericana, ni el
compromiso de los restantes miembros
con la resistencia hondureña.
Un acto en el que hicieron uso de la palabra
todos los presidentes participantes en
la VIIIª cumbre, reunión restringida y cerrada
a la prensa, hizo público el contenido
principal de aquellas deliberaciones secretas.
Los mandatarios del Alba expusieron
con meridiana claridad las ideas allí
debatidas. En primer lugar, tomaron cuenta
de que el golpe contra José Manuel Zelaya
en Honduras era en realidad parte de
una ofensiva imperialista contra el Alba. Y
señalaron sin rodeos que el gobierno estadounidense
había probado ya que, lejos de
encarar un cambio de conducta frente a
América Latina respecto de sus antecesores,
en realidad acentuaba la aplicación de
una estrategia guerrerista. Imposible reseñar
en poco espacio un conjunto de intervenciones
tan extensas como cargadas
de contenido. Un resumen de esa extraordinaria
expresión de vitalidad política latinoamericana
está en la Declaración de la
VIIIª Cumbre (reproducida en la sección
Historia-Teoría-Debate, pág. 40). Pero un
hecho sobresaliente debe ser consignado
como signo elocuente de los nuevos tiempos:
ese acto se realizó –no por casualidad–
en el día del 15° aniversario del primer
viaje de Hugo Chávez a Cuba, cuando
el teniente coronel venezolano acababa
de salir de la cárcel. La ceremonia comenzó
con un video que recordaba aquel
momento, desde la recepción por parte de
Fidel en el aeropuerto, hasta los diferentes
discursos del entonces presidente cubano
y el vilipendiado militar revolucionario visitante.
El contenido de aquellas intervenciones
hizo estremecer a la audiencia: la
distancia política entre ambos momentos,
la visión estratégica, las conquistas alcanzadas,
resultan asombrosas cuando se las
observa en perspectiva.
Luego vendría algo más impactante:
cuando le tocó el turno para hablar a Chávez
–anteúltimo orador– explicó que Fidel
le había mandado minutos antes una carta
para que la leyera en público. Lo hizo el
presidente venezolano, sin lograr ocultar
una emoción que, simultáneamente, embargaba
a todos los presentes. Muchos creyeron
ver allí una suerte de testamento del
comandante. Y alguien señaló en voz baja
y quebrada por el impacto: “le está pasando
el bastón de mando”. Vino luego el
presidente Raúl Castro, quien con su habitual
humildad dijo que ya no había espacio
para discursos. Y en verdad no lo
había: aunque la prensa mundial haya fingido
que aquel acto no existió, en realidad
quedó plasmado allí uno conjunto de hechos
trascendentales que se pueden resumir
en la aprobación no sólo de un programa
estratégico, antimperialista y anticapitalista,
por parte de ocho gobiernos, sino
también de un plan de acción, un conjunto
organizativo internacional y un comando
estratégico simbolizado en la figura
de Fidel Castro.
Apenas horas después de ese acontecimiento,
una delegación del Alba voló a
Copenhague para aplicar ya en el punto álgido
de la política mundial una línea de acción
que, desde América Latina, da respuesta
mundial a la crisis del capitalismo.
Chávez, Evo y el canciller cubano, impidieron
en la capital de Dinamarca la impunidad
imperial y mostraron al Alba como
alternativa para dar respuestas realmente
humanas a las amenazas planteadas
por la explotación irracional de la Tierra,
poco antes de que la catástrofe en Haití diera
lugar a la comprobación de que también
los principios y criterios del Alba constituyen
la única respuesta humanitaria frente
a los cataclismos naturales que afectan
a millones de seres.
Y nada aquí queda en meras palabras.
El último fin de semana de enero, los cancilleres
del Alba se reunieron en Caracas
para tratar el accionar en Haití. Al cabo de
la reunión, el titular de la diplomacia revolucionaria
venezolana, Nicolás Maduro,
anunció que “el Alba llegó al país caribeño
con mayor fuerza y hemos estado desarrollando
un conjunto de acciones. Se ha
aprobado un plan integral de apoyo. Es una
tarea inmensa, se ha creado un fondo humanitario
para Haití por parte del Alba,
que va a tener un capital de arranque de
100 millones de dólares”.
De hecho, El Alba está presente en
Haití desde años atrás, trabajando en la
construcción de hospitales, contribuyendo
a paliar los problemas de alimentación y
de salud. Ahora, los cancilleres discutieron
y aprobaron medidas de corto, mediano y
largo plazo para la reconstrucción de la isla
caribeña, con énfasis especial en el respeto
a sus leyes, su dignidad y soberanía.
Al término de la reunión, el ministro
de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno
Rodríguez, en nombre de los cancilleres
del Consejo Político del Alba informó sobre
los puntos acordados en la Declaración
Política de la Alianza Bolivariana, entre
los cuales sobresalen:
- Los esfuerzos para la reconstrucción
de Haití deberán tener al pueblo y al gobierno
como principales protagonistas respetando
los principios de soberanía e integridad
territorial así como el más equitativo,
participativo y transparente trabajo en
conjunto de la comunidad internacional en
la reconstrucción de Haití.
- El papel central de coordinación, armonización
y control de la gestión que corresponde
a la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) en el esfuerzo internacional
de cooperación para enfrentar la situación
de emergencia de Haití y contribuir
a la reconstrucción y fomento de esta
nación hermana.
- Preocupación por la excesiva presencia
de fuerzas militares extranjeras en
Haití sin motivos que lo justifiquen y
sin precisión sobre su autoridad, propósito,
competencias y tiempo de permanencia,
lo que amenaza las condiciones
en el terreno y la materialización de la
cooperación internacional.
- El aseguramiento desde el punto de
vista de logística, infraestructura, transporte,
soporte técnico y abastecimiento,
para la ayuda de emergencia, rehabilitación
y reconstrucción de Haití en la esfera
de la salud.
- Enviar una representación de alto nivel
del Alba a sostener un encuentro con
el Presidente de Haití, René Preval, para
trasladar la voluntad de cooperación de los
países de la alianza y proponer el proyecto
integral de cooperación dentro del cual
la esfera de la salud será el eje central.
- Se ratificó la disposición del Alba de
cooperar con otros países y agrupaciones
de países que estén en condiciones de
prestar ayuda siempre con el fin de aliviar
la situación del pueblo haitiano y contribuir
con sus requerimientos de desarrollo.
- Creación del Fondo Humanitario del
Alba para Haití, constituido con los aportes
de los miembros de la alianza, a través
del Banco del Alba.
- Retomar los planes de apoyo de la
generación de energía eléctrica garantizando
el suministro de combustible necesario
a las plantas de Cabo Haitiano, Gonaives
y Carrefour, así como mantener el
apoyo energético a través de Petrocaribe.
- Convocar y desplegar un plan de
atención prioritaria a los niños y niñas que
combinen la rehabilitación de la infraestructura
educativa haitiana y programas de
apoyo alimentario, dotación escolar y formación
de maestros.
- Suministro de alimentos para paliar
la crisis generada por el colapso de las
redes de producción y distribución de alimentos
originada por el terremoto, así
como reactivar y fortalecer los planes de
producción de víveres que se venían ejecutando
en el marco de la iniciativa Alba
Alimentos.
- Considerar una posible amnistía
que regularice el estado migratorio de
los ciudadanos haitianos residentes en
los países del Alba.
- Convocar a especialistas para que
formulen su recomendación sobre el
abordaje de un plan de reconstrucción
acorde con las capacidades reales de los
países del Alba y con las necesidades
más sentidas en relación con un plan de
demolición y reconstrucción.
- Aprovechar la capacidad logística de
la empresa petrolera Citgo en Estados
Unidos para la adquisición y traslado
hacía Haití de los insumos materiales y
equipos especializados necesarios para los
planes de reconstrucción en vista del colapso
de los puertos haitianos y de la cercanía
geográfica de las bases operativas de
esta subsidiaria de Petróleos de Venezuela
(Pdvsa).
Activación del Sucre
y “Alba Alimentos”
En esas mismas jornadas se activó la
utilización del Sucre como moneda virtual
de intercambio entre los miembros
de la Alianza (Ver página 4) y el recién
designado vicepresidente de Venezuela,
Elías Jaua, mostró el balance del IIº Consejo
de Ministros de Agricultura, quienes
avanzaron en la constitución jurídica de
una empresa Grannacional de Alimentos,
para desarrollar proyectos conjuntos, la
cual se espera sea anunciada en la Cumbre
Presidencial del Bloque regional, a realizarse
el 19 de abril en Caracas.
“Es un sistema inédito, basado en una
decisión política de romper con mecanismos
de intercambio capitalista y la división
del trabajo que se ha impuesto a cada país”,
dijo Jaua. Yagregó: “Se trata de trascender
la cooperación bilateral entre cada país, para
avanzar en la constitución de esta empresa
que permita el desarrollo de proyectos
entre todos, para incrementar a corto y
mediano plazo la producción de alimentos
y el desarrollo rural, para garantizar vida
justa y digna para los campesinos”.
El propósito es potenciar la producción
de insumos agrícolas (semillas, fertilizantes,
bioplaguicidas, instrumentos mecánicos,
equipamiento de sistema de riego y
desarrollo de áreas de producción de tierras,
entre otros), acompañado de un proceso
de transformación agroindustrial y de
mecanismos de intercambio junto al Sucre,
para compensar los déficits en la producción
de alimentos de los países integrantes.
“Es romper con todo el esquema
que las transnacionales de alimentos montaron
en este continente para imponer el
hambre”. El vicepresidente venezolano
adelantó además que tras las exposiciones
realizadas, los jefes de delegaciones llevarían
el documento consensuado a sus
respectivos países, para su presentación
ante las instancias legislativas correspondientes,
de forma tal que antes de la próxima
Cumbre quede constituida la empresa
Grannacional “Alba Alimentos”.
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