Obama y la IVª Flota
Alan García abre el país
como plataforma de la Casa Blanca

 

Injerencia:desde la asunción de Alan García, el Congreso de la República ha autorizado mediante resoluciones legislativas el ingreso de navíos, aviones y tropas de Estados Unidos al territorio peruano. Los buques de la armada estadounidense podrán reabastecerse de combustible en las costas peruanas. Los puertos de Salaverry y Callao serán utilizados para el descanso de la tripulación, convirtiéndose en parte de la logística de la IVª Flota recientemente reactivada. El presidente de Perú afirmó que haberse sentado a la mesa con Barack Obama en la reciente Cumbre de las Américas fue un logro político y personal. Al cierre de esta edición, el Ejecutivo peruano declaró el estado de emergencia en la Amazonía donde los pueblos originarios se organizan para reclamar el fin de las concesiones legislativas a las grandes transnacionales que están saqueando al país.

Al retornar de la Vª Cumbre de las Américas, realizada en Trinidad y Tobago en abril, el presidente de Perú, Alan García, dijo sentirse complacido por haber compartido un almuerzo con el presidente estadounidense Barack Obama.

Presentando este hecho como un logro personal y político, García resaltó que fue por disposición del presidente Obama que se sentaran a la misma mesa. En este contexto no pueden dejar de recordarse sus declaraciones al volver de la reunión de Washington en octubre de 2006: “Se va a aprobar el Tratado de Libre Comercio porque eso le conviene a la política estratégica norteamericana y no sólo al Perú”. Como era de esperarse, García se encargó de hacer realidad este designio al convertir a Perú en plataforma militar multiuso al servicio de los Estados Unidos otorgando sus costas para las operaciones de la IVª Flota.

Ante las reiteradas solicitudes de urgencia del Gobierno, desde la asunción de Alan García, el Congreso de la República ha autorizado mediante resoluciones legislativas el ingreso de navíos, aviones y tropas de Estados Unidos en diferentes modalidades: entrenamiento de despliegue contra narcoterrorismo, ejercicio de Acción Cívica Humanitaria Nuevos Horizontes, actividades de apoyo, equipo de entrenamiento de campo y ataque en tierra, y los ejercicios Halcón-Cóndor y Unitas. Mención aparte merecen las reiteradas autorizaciones para que navíos de la armada estadounidense se reabastezcan de combustible en las costas peruanas que también serán utilizadas para el descanso de la tripulación en los puertos de Salaverry y Callao, convirtiéndolos en parte de la logística de la IVª Flota recientemente reactivada.

El propio Departamento de Defensa de los Estados Unidos define las categorías de las estructuras militares estadounidenses en el exterior y considera a los Emplazamientos de Seguridad Cooperativos (CSL) como “las instalaciones de propiedad de los gobiernos anfitriones que Estados Unidos usa solamente en caso de operaciones efectivas, son útiles para pre posicionar apoyo logístico o como sede para operaciones conjuntas con los ejércitos de los países anfitriones, y también pueden ampliarse y transformarse en FOS (Sitios de Operaciones de Avanzada) en caso necesario”.

El pedido de Obama de que Alan García se sentara a su lado, no fue sólo porque es “simpático, locuaz, bonachón y ameno para acompañar el almuerzo”, sino, porque es conveniente contar con Perú para llevar adelante la política estratégica estadounidense.

Desde que asumió la presidencia, García no ha dejado de mostrarse como un fiel servidor. Encandilado con Bush, lo elogió como “humano y generoso” y para complacerlo, en noviembre de 2006, modificó el Artículo 5º de la Ley de requisitos para la autorización y consentimiento para el ingreso de tropas extranjeras al territorio de la República. Mediante esta modificación, las tropas estadounidenses entran y salen de Perú como si estuvieran en su país.

Además, García nombró como ministro de Defensa a Ántero Flores Aráoz, quien asumió el rol de operaciones en la llamada lucha contra el “narcoterrorismo” e involucró a Perú en el Plan Colombia. Las acciones militares conjuntas a realizarse en junio y julio de este año en el Río Putumayo, son el inicio de acontecimientos políticos militares de repercusiones regionales. El Plan Colombia ya salió de la frontera colombiana para extenderse hacia las fronteras peruanas. Lo que la Casa Blanca no pudo lograr con Ecuador y Venezuela, lo está consiguiendo en Colombia y Perú.

Desde 2002, el Departamento de Estado de Estados Unidos venía negociando con el gobierno de Toledo la implementación de la International Law Enforcement Academies (Ilea). Pero fue el gobierno de García quien, en mayo de 2008, formalizó el establecimiento del Centro Regional de Capacitación para el Cumplimiento de la Ley Ilea. De esta forma, se regularizaron las actividades que se venían realizando desde 2006 bajo la consideración de “mejorar la capacitación y formación de personal especializado peruano y de la región en la lucha contra la delincuencia organizada, el narcotráfico y el terrorismo internacional”.

El creciente deterioro de las relaciones diplomáticas, políticas y económicas con sus vecinos se incrementará al hacerse cada vez más evidente que Perú es una plataforma militar multiuso al servicio de los Estados Unidos. En este sentido, las recientes declaraciones de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton son elocuentes: “Ante la presencia de China, Irán y Rusia en la región, Estados Unidos está compitiendo por la atención de los países latinoamericanos”.

Desde Lima, Guillermo Burneo Seminario




Gobierno peruano decreta estado
de emergencia en la Amazonía

Como una respuesta represiva a las demandas justas y legítimas de los pueblos indígenas amazónicos movilizados desde el pasado mes de abril, el gobierno de Alan García ha decretado el estado de emergencia en casi todo el territorio amazónico. Los pueblos originarios exigen la derogatoria de los decretos legislativos que entregan los territorios amazónicos a las grandes corporaciones. La lotización petrolera y gasífera, la minería aurífera, la masiva e ilegal extracción forestal, el narcotráfico y otras actividades extractivas están provocando devastadores e irreversibles impactos ambientales en los ecosistemas acuáticos y terrestres de la Amazonía.

Con la implementación de los TLC, se profundiza la transnacionalización y la privatización de la Amazonía, una de las regiones de mayor biodiversidad y oferta de agua en el mundo. El gobierno peruano ha respondido enviando a la policía y a las fuerzas armadas que vienen siendo preparadas y adoctrinadas por Estados Unidos mediante los múltiples ejercicios militares que se están desarrollando en Perú desde que asumió el gobierno Alan García.

“Las tierras de la Amazonía son de toda la Nación, no de un pequeño grupo que vive ahí. Yo no obedezco a ningún grupo corporativo empresarial. Tampoco obedezco a ningún grupo corporativo racial”, dijo García en recientes declaraciones a la prensa. Sin embargo, lo cierto es que un pequeño grupo de empresas son las que se están beneficiando con los decretos legislativos emitidos por su gobierno. En vez de ser gravadas con impuestos por los ingentes beneficios que obtienen, más bien son invitadas a otorgar un donativo voluntario.

Las masivas movilizaciones indígenas, pacíficas y unitarias, iniciadas en agosto de 2008, obligaron al gobierno de Alan García a derogar los decretos legislativos 1015 y 1073, y al Congreso de la República a constituir una Comisión Multipartidaria que recomendó derogar los decretos legislativos 994, 995, 1060, 1064, 1020, 1081, 1083 1089, 1090 porque vulneran la Carta Magna, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. El informe de esta Comisión fue encarpetado durante cinco meses y recién, como consecuencia del reinicio de la huelga amazónica, fue debatido sorpresivamente en el pleno del Congreso el jueves 7 de mayo, y luego fue remitido a la Comisión de Constitución a través de una maniobra del Apra y de sus socios políticos.

Por su riqueza en agua, energía y biodiversidad, la Amazonía peruana, como han señalado los expertos, puede ser el recurso estratégico de Perú en el siglo XXI. Pero todo ello a condición de construir un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo, moderno y democrático, con la participación del pueblo amazónico y, en particular, de los pueblos indígenas, habitantes ancestrales de ese territorio.

“Hacemos nuestras las demandas de los pueblos amazónicos que hoy asumen la defensa del interés nacional y acaban con su histórica invisibilización. Rechazamos la declaratoria del estado de emergencia y otras medidas autoritarias del gobierno del Dr. Alan García, defensor de los intereses del gran capital; y respaldamos el comunicado de los obispos y vicarios de la región amazónica recientemente publicado”, afirmaron intelectuales y movimientos sociales y políticos de Perú.

Con informes de Alerta Perú

 



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