 |
La Casa Blanca sanciona una ley que avala torturas y abusos
Prueba inapelable de la decadencia imperial
Sin escrúpulos: la administración Bush impuso una norma que le permite detener, someter a interrogatorios y enjuiciar a toda aquella persona que según las autoridades represente un riesgo para la nación. Esta ley también define crímenes de guerra como la tortura, violación y experimentos biológicos. De esta forma mandos militares, altos funcionarios y por supuesto los agentes de la CIA están avalados por la justicia estadounidense para continuar con sus prácticas de detenciones clandestinas y torturas.
|
 |