Documentos fundacionales del PT
Los cimientos de un partido de masas

   En mayo de 1979, nació en Brasil el Partido de los Trabajadores (PT) fundado sobre bases socialistas. En pocos años se convertiría en la mayor fuerza política de la clase trabajadora, de los explotados, oprimidos y marginados, marcando una nueva etapa en la organización de masas para toda América Latina. A continuación se reproduce el Manifiesto, el Programa y el Plan de Acción aprobados en la Primera Convención Nacional del PT. A la luz de estos materiales puede observarse de manera diferente el cuadro actual y la posible dinámica de la política brasileña y su impacto regional.

   El Partido de los Trabajadores surge de la necesidad sentida por millones de brasileños de intervenir en la vida política y social del país para transformarla. La lección más importante que el trabajador brasileño aprendió en sus luchas es que la democracia es una conquista que, finalmente, o la construye con sus propias manos o no vendrá.    La gran mayoría de nuestra población trabajadora, de las ciudades y de los campos, ha sido relegada a la condición de brasileños de segunda clase. Ahora las voces del pueblo comienzan a hacerse oír a través de sus luchas. Las grandes mayorías que construyen la riqueza de la Nación quieren hablar por sí mismas.    No esperan más que las conquistas de sus intereses económicos, políticos y sociales vengan de las clases dominantes. Se organizan ellas mismas, para que la situación social y política sea la herramienta de construcción de una sociedad que responda a los intereses de los trabajadores y de los demás sectores explotados por el capitalismo.

Naciendo de las luchas sociales

   Después de la prolongada y dura resistencia democrática, la gran novedad conocida por la sociedad brasileña es la movilización de los trabajadores para luchar por mejores condiciones de vida para la población de las ciudades y los campos. El avance de las luchas populares permitió que los obreros industriales, asalariados del comercio y de los servicios, empleados públicos, habitantes de los suburbios, trabajadores autónomos, campesinos, trabajadores rurales, mujeres, negros, estudiantes, indios y a otros sectores explotados y pudiesen organizarse para defender sus intereses, para exigir mejores salarios, mejores condiciones de trabajo, para reclamar la prestación de los servicios en los barrios y para comprobar que son capaces de unirse.
Estas luchas llevaron al enfrentamiento de los mecanismos de represión impuestos a los trabajadores, en particular la caída salarial y la prohibición del derecho de huelga. Pero teniendo que enfrentar un régimen organizado para apartar al trabajador del centro de decisiones políticas, empezó a quedar cada vez más claro para los movimientos populares que las luchas inmediatas y específicas no bastaban para garantizar la conquista de los derechos y de los intereses del pueblo trabajador. Por esto, surgió la propuesta del Partido de los Trabajadores. El PT nace de la decisión de los explotados de luchar contra un sistema económico y político que no puede resolver sus problemas pues sólo existe para beneficiar a una minoría de privilegiados.

Por un partido de masas

   El PT nace de la voluntad de independencia política de los trabajadores, ya cansados de servir de furgón de cola para los políticos y los partidos comprometidos con el sostenimiento del actual orden económico, político y social. Surge, por lo tanto, de la voluntad de emancipación de las masas populares. Los trabajadores ya saben que la libertad nunca fue ni será dada en el presente sino que será obra de su propio esfuerzo colectivo. Por eso protestan cuando una vez más en la historia brasileña ven que los partidos son construidos de arriba para abajo, del Estado para la sociedad, de los explotadores para los explotados.
Los trabajadores quieren organizarse como fuerza política autónoma. El PT pretende ser una real expresión política de todos los explotados por el sistema capitalista. Somos un Partido de los Trabajadores, no un partido para ilusionar a los trabajadores.
Queremos la política como actividad propia de las masas que desean participar, legal y legítimamente en todas las decisiones de la sociedad.
El PT quiere actuar no solamente en el momento de las elecciones, sino, fundamentalmente, todos los días, con los trabajadores, pues sólo así será posible construir una nueva forma de democracia, en cuyas raíces estén las organizaciones de base de la sociedad y cuyas decisiones sean tomadas por las mayorías.
Queríamos por eso mismo, un partido amplio y abierto a todos aquellos comprometidos con la causa de los trabajadores y con su programa. En consecuencia, queremos construir una estructura interna democrática, apoyada en decisiones colectivas y cuya dirección y programa sean decididos en sus bases.

Por la participación política de los trabajadores

   En oposición al actual régimen y a su modelo de desarrollo, que sólo beneficia a los privilegiados del sistema capitalista, el PT luchará por la extinción de todos los mecanismos dictatoriales que reprimen y amenazan a la mayoría de la sociedad. El PT luchará por todas las libertades civiles, por las leyes que garanticen efectivamente los derechos de los ciudadanos, y por la democratización de la sociedad en todos los niveles.
No existe libertad donde el derecho de huelga es defraudado a la hora de su reglamentación, donde los sindicatos urbanos y rurales y las asociaciones profesionales permanecen integrados con el Ministerio de Trabajo, donde las corrientes de opinión y la creación cultural son sometidas a un clima de sospechas y control policial, donde los movimientos populares son blanco permanente de represión policial y patronal, donde los burócratas y tecnócratas del Estado no son responsables ante la voluntad popular.
El PT afirma su compromiso con la democracia plena y ejercida directamente por las masas. En este sentido, proclama que su participación en elecciones y sus actividades parlamentarias se subordinarán al objetivo de organizar a las masas explotadas y sus luchas. Luchará por sindicatos independientes del Estado como también de los partidos políticos. El PT pretende que el pueblo decida qué hacer con la riqueza producida y con los recursos naturales del país. Las riquezas naturales, que hasta hoy han servido a los intereses del gran capital nacional e internacional, deberán ser puestos al servicio del bienestar de la colectividad. Para esto es preciso que las decisiones sobre economía se subordinen a los intereses populares. Pero estos intereses no prevalecerán en tanto el poder político no exprese una real representación popular fundada en las organizaciones de base para que se efectivice el poder de decisión de los trabajadores sobre la economía y los demás niveles de la sociedad.
Los trabajadores quieren la independencia nacional. Entienden que la Nación es el pueblo y por eso saben que el país será efectivamente independiente cuando el Estado sea dirigido por las propias masas trabajadoras. Es preciso que el Estado se torne expresión de la sociedad, lo que sólo será posible cuando se creen las condiciones de libre intervención de los trabajadores en las decisiones de sus rumbos. Por esto el PT buscará conquistar la libertad para que el pueblo pueda construir una sociedad igualitaria, donde no haya explotados ni explotadores.
El PT manifiesta su solidaridad con la lucha de todas las masas oprimidas del mundo.

Programa

   Un número cada vez mayor de trabajadores está sintiendo la necesidad de construir un nuevo partido político -el PT- para conseguir nuevos avances en sus luchas. Un partido diferente de aquellos que los poderosos nos impusieron antes y quieren imponernos ahora. Un partido hecho para nosotros, para encauzar nuestras luchas. Nuestro partido es diferente porque es democrático: en él quienes mandan son las bases. Es diferente porque está presente en todas las luchas del movimiento popular, en vez de aparecer apenas en épocas de elecciones. Es diferente porque respeta y defiende la autonomía de las organizaciones populares, la mayor garantía de su existencia como Partido de los Trabajadores. Partido de masas amplio y abierto, basado en los trabajadores de la ciudad y del campo, el PT es diferente también a causa de sus objetivos políticos. Luchamos por la construcción de una democracia que garantice a los trabajadores, en todos los niveles, la dirección de las decisiones políticas y económicas del país. Una dirección según los intereses de los trabajadores a través de sus organismos de base. Por todas estas razones nuestro partido no puede nacer rápido y terminado. El se desenvuelve al mismo tiempo en que se desarrollan las luchas de los trabajadores. Luchas que no comienzan hoy ni comenzaron ayer, pero que dieron importantes pasos en los últimos años, imponiendo la necesidad de unificar los movimientos que suceden en diferentes fábricas o barrios populares, en diferentes categorías sociales y profesionales y en diferentes regiones del país. La experiencia adquirida en el curso de las luchas recientes mostró, además de eso, a los trabajadores que sus luchas específicas, por más amplias que sean, no aseguran la realización de sus conquistas debido a la centralización del poder de decisión política. Los trabajadores comprenderán entonces que esto sólo puede ser obtenido a través de su propia participación política en el proceso de decisión. Solamente esta participación política unificada y su direccionamiento contra el actual régimen permitirán transformar una infinidad de movimientos que se vienen desarrollando en los últimos años en una fuerza política que sea verdaderamente representativa en nuestra sociedad. Es para esto que los trabajadores precisan un partido nacional, y que por lo tanto, no se limite a tal categoría o a tal región.
   El PT nace en una coyuntura en que la democracia aparece como una de las grandes cuestiones de la sociedad brasileña. Para el PT la lucha democrática concreta de hoy es la de garantizar el derecho a la libre organización de todos los trabajadores en todos los niveles. Por lo tanto, la democracia que proponen los trabajadores tiene un valor permanente; es aquella que no admite la explotación y la marginación política de los muchos millones de brasileños que construyen la riqueza del país con su trabajo. La lucha del PT contra el régimen opresivo debe construir una alternativa de poder económico y político desmantelando la maquinaria represiva y garantizando las más amplias libertades para los trabajadores y los oprimidos que se apoyan en la movilización y la organización del movimiento popular y que sea expresión de sus derechos y voluntad de decidir los destinos del país. Un poder que avance en los rumbos de una sociedad sin explotadores ni explotados.
   En la construcción de esa sociedad, los trabajadores brasileños tienen claro que esa lucha se da contra los intereses del gran capital nacional e internacional. Para alcanzar este objetivo el partido debe estar preparado para proponer cambios profundos en la estructura económica-política de la Nación. Sin embargo, el desarrollo de la estrategia del PT depende de su permanente relación con los movimientos sindicales y populares que le dieron origen como propuesta de un partido de masas de amplio alcance social. Cabe recordar que los trabajadores crecieron en su capacidad de organización en la resistencia y en el combate contra la consolidación del actual régimen. Ahora, con su partido, avanzaron para superar este régimen. En este sentido el PT ya es una conquista democrática e instrumento de avance democrático de la sociedad brasileña. Entre las prioridades que el partido establece para la construcción de una democracia efectiva, está el combate a todos los instrumentos jurídicos y policiales de represión política usados contra los trabajadores y contra el pueblo brasileño en general. Por eso debemos luchar contra la actual ley de seguridad nacional y demás instrumentos de arbitrio del sistema de poder concentrado en el Ejecutivo. No habrá democracia en tanto no sean desactivados los órganos policiales que reprimen a las organizaciones y los movimientos populares. Además de eso consideramos que la mejor y la más amplia libertad de la organización partidaria es condición elemental para la garantía de elecciones democráticas.
   Hemos sentido, día a día, el peso de la legislación y de la policía jugando contra nuestras reivindicaciones justas y legítimas. En el área sindical, a la que el PT debe su propuesta de fundación, el partido ya cuenta con amplia experiencia de muchos militantes que participan de la lucha por la organización de los trabajadores. Juntamente con otros sectores que integran e integrarán el PT, la experiencia ya acumulada por el partido deberá servir para orientar su actuación en la lucha por una nueva legislación, coherente con los intereses de los trabajadores de la ciudad y del campo. El PT defenderá una política agraria que signifique el fin de la actual estructura de propiedad. Esta estructura es pautada por la gran empresa capitalista y por los latifundios que mantienen las tierras improductivas y viven de la especulación inmobiliaria. Combatirá también, el fin de la apropiación de tierras por las grandes empresas nacionales y extranjeras e incrementará la lucha por la nacionalización de la tierra, permitiendo así el aprovechamiento de los recursos humanos y de las potencialidades económicas existentes en el suelo y en el subsuelo, según los intereses de los trabajadores rurales y del conjunto de la sociedad brasileña.
   El PT defenderá también la explotación inmediata de toda la tierra disponible, inclusive la que es de responsabilidad del Estado: las tierras devueltas, las tierras del INCRA y las tierras de la zona de frontera, que deberán ser usadas por los trabajadores sin tierras, ocupándolas permanentemente, de manera que sean atendidos sus intereses y sus necesidades. Pero para el PT no basta la simple distribución de la tierra. Como exigencia fundamental para el éxito de esa nueva política agraria postula la creación de instrumentos económicos y financieros como forma de apoyo indispensable para la explotación de la tierra, según las peculiaridades geográficas y humanas regionales.
   En lo inmediato, el PT defiende la valorización de los salarios en la zona rural, con la extensión y la adaptación de todos los beneficios conquistados por los trabajadores urbanos; defenderá igualmente una justa y adecuada remuneración para la pequeña producción en el campo. El PT también considera necesario preservar la ecología y, para eso, mantendrá una posición intransigente contra las iniciativas que coloquen en riesgo el equilibrio de la naturaleza y perjudiquen la fauna y la flora. Es la experiencia acumulada la que establece desde ya las líneas de acción del PT en la lucha por la libertad y la justicia. El PT afirma el verdadero carácter político de la lucha por libertades democráticas, que es y continuará siendo librada no sólo en el parlamento, sino sobre todo en los sindicatos, fábricas y barrios, así como también en el campo.
   El PT afirma que los combates contra la miseria, la enfermedad, la ignorancia y los prejuicios no son independientes de la lucha por la libertad y la justicia. Por el contrario, son inseparables de esta lucha.
   La alimentación y la salud, la educación y la cultura son derechos del pueblo que, sin embargo, van siendo transformadas en campo liberado para el enriquecimiento de una minoría de privilegiados. El deterioro y la privatización crecientes de la enseñanza y la salud públicas perjudican, a la vez, a profesores y estudiantes, a médicos y pacientes. Servicios de educación y salud públicos gratuitos son derechos básicos de una Nación verdaderamente democrática. El PT luchará por esos derechos y desarrollará en cada una de estas áreas, su política de actuación juntamente con su base social. El detalle de su programa surgirá de la práctica política de sus bases sociales.
   El PT tomará posición sobre los grandes temas nacionales a partir de la perspectiva de aquellos que construyen la riqueza del país, defendiendo una línea de acción en la cual el desarrollo nacional refleje los intereses de los trabajadores, y no los intereses del gran capital nacional e internacional. El PT combate la creciente internacionalización de la economía brasileña, que resulta en un crecimiento brutal de la deuda externa al mismo tiempo que somete a la clase trabajadora a una explotación cada vez más desenfrenada. Los trabajadores brasileños son los grandes perjudicados por la creciente dependencia externa, económica-financiera, tecnológica y cultural.
   El PT entiende también que las condiciones culturales y ecológicas locales deben ser respetadas en los programas nacionales de desarrollo regional. Combatiendo las desastrosas propuestas tecnocráticas vigentes, el PT desarrollará sus críticas y sus alternativas a partir de la actuación popular amplia, codo a codo con los sectores profesionales organizados y comprometidos en sus filas.
   En este sentido, el PT desarrollará propuestas políticas de energía y de materias primas, de política agraria y de tenencia de la tierra, industrial y urbana, siempre a partir de las necesidades del pueblo.
   La experiencia que el PT heredó de los trabajadores que lo crearon se refleja en la perspectiva programática de buscar el enraizamiento del partido y de su plataforma de acción frente a las masas trabajadoras, evitando las soluciones de cúpula. El PT intervendrá en todas las cuestiones políticas, sociales y económicas con el propósito de encontrar soluciones a partir de las bases sociales.
   Por esta razón, el PT es democrático, carácter que se refleja también en la democracia interna del partido. En las luchas democráticas en el parlamento cada propuesta, cada votación, cada alianza deberá expresar el programa y la voluntad del conjunto partidario que estará dotado de instrumentos para que ello ocurra. En el ámbito parlamentario, el PT prevé una política de alianzas sobre cuestiones específicas que sirvan a la causa de los trabajadores.
   El PT se manifiesta solidario con los movimientos de defensa de los demás sectores oprimidos, entendiendo que respetar las culturas y las razas significa ayudar a acabar con las discriminaciones en todos los planos, sobre todo en lo económico.
   En particular, la lucha por la defensa de la cultura y de las tierras indígenas, así como la cuestión de los negros, asumen un papel muy relevante. El PT considera que las discriminaciones no son cuestiones secundarias, como no es secundario el problema de la mujer trabajadora segregada en la fábrica, en el campo y en el hogar. El PT luchará por la superación de estos problemas con el mismo empeño con que luchará contra cualquier forma de opresión. Sin esto la democracia será una palabra vacía para los trabajadores marginados social y políticamente, de ambos sexos y de cualquier raza y cultura.
   En cuanto a la relación entre las Naciones, el PT defiende una política internacional de solidaridad entre los pueblos oprimidos y de respeto mutuo entre las Naciones que profundice la cooperación y sirva a la paz mundial. El PT presenta con claridad su solidaridad con los movimientos de liberación nacional y a todos los movimientos del ámbito internacional que buscan crear mejores condiciones de vida, justicia y paz para toda la humanidad.
   Este programa debe ser profundizado de modo permanente por los miembros del PT y precisado por la práctica política de los trabajadores; es el compromiso de permanente participación junto a los movimientos sociales y de defensa de los intereses populares.
   En el Brasil de hoy, donde son olvidados los intereses de todos los trabajadores, de campesinos a médicos, de operarios a ingenieros; en fin, de todos, desde los trabajadores manuales hasta los profesionales especializados, artistas, periodistas, comerciantes, trabajadores autónomos rurales y urbanos, el PT es un instrumento indispensable de acción política de los trabajadores para sus conquistas económicas y sociales. En ese sentido, son invitados al ingreso y a la participación todos los brasileños comprometidos con la propuesta de acción política expresada en este programa.

Plan de Acción




1) Libertad de organización partidaria y sindical
• Total libertad de organización partidaria
• Libertad y autonomía sindical
• Central Unica de Trabajadores, electa democráticamente por los trabajadores e independiente del Estado
• Libertad de organización en los lugares de trabajo en la ciudad y en el campo
• Derecho irrestricto de huelga

2) Desmantelamiento de los órganos de represión política y el fin de la legislación de excepción
• Revocación de la ley de Seguridad Nacional
• Amnistía amplia, general e irrestricta
• Restitución de los derechos políticos y sindicales plenos a los dirigentes y militantes sindicales
• Abolición de las torturas, persecuciones políticas y todas las arbitrariedades policiales con castigo a los responsables
• Elecciones libres e irrestrictas en todos los niveles
• Derecho a votar y a ser elegido para los analfabetos, cabos, soldados y marineros

3) Combate por la política salarial
• Negociaciones directas entre trabajadores y patrones
• Garantía en el empleo
• Salario mínimo real y unificado que atienda las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias
• Escala móvil de salarios
• Reducción de la jornada de trabajo sin reducción salarial
• Contra el desempleo


4) Por mejores condiciones de vida
• Contra la privatización de la medicina
• Asistencia médica y odontológica
pública, gratuita y eficiente a toda la población
• Ampliación de los servicios básicos de salud y saneamiento para la promoción y protección de la salud
• Política habitacional que asegure una vivienda digna a todos los trabajadores y bajo el control de los trabajadores.
• Reconocimiento de la posesión definitiva sobre los terrenos ocupados por los habitantes de villas y regularización inmediata de los loteos clandestinos
• Urbanización y creación de servicios básicos en los barrios populares y en las villas miseria
• Enseñanza pública y gratuita en todos los niveles, a partir de las necesidades de los trabajadores
• Transporte colectivo público, que sirva a las necesidades de la población
• Creación de guarderías públicas en los barrios y lugares de trabajo


5) Sobre la cuestión agraria
• Reforma agraria amplia, y bajo el control de los trabajadores
• Lucha por la tierra para quien la trabaja o a quienes fueron expulsados de ella
• Apoyo a las luchas de los asalariados rurales, en especial de los trabajadores temporarios
• Igualdad de derechos a todos los trabajadores rurales sin distinción de sexo ni edad
• Garantía de renta mínima justa para los pequeños productores

6) Independencia nacional
• Contra la dominación imperialista
• Política exterior independiente
• Combate a la expoliación por el capital internacional
• Respeto a la autodeterminación de los pueblos y solidaridad con los pueblos oprimidos


7) Apoyo a los movimientos de defensa de los derechos de las mujeres, negros e indios
• Contra toda discriminación racial, económica, social y política.
• Contra la discriminación de la mujer.
• Defensa del patrimonio cultural de los negros, indios y de las minorías.
• Demarcación de las tierras indígenas, reconocimiento de su propiedad colectiva y autodeterminación con derecho al control del proceso productivo.




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