Mensaje por la unidad latinoamericana

Sr. Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

   ¡¡Sea bienvenido a esta Argentina que lo estaba esperando!!
   ¡¡Desde aquí saludamos en usted al hermano pueblo venezolano, que está dando ejemplos de inteligencia y coraje a toda Suramérica!!
   ¡¡En usted saludamos a la Revolución Bolivariana, la primera revolución del siglo XXI, y a esos hombres y mujeres, trabajadores, estudiantes, militares, que han vuelto a escribir páginas de gloria para nuestra historia latinoamericana y caribeña!!
   ¡¡En usted saludamos la memoria de Bolívar y San Martín, cuyas espadas libertadoras han vuelto a caminar por nuestro continente!!
   Sobre todo en el último año y medio, en Argentina se comenzó a ver la verdad de lo que está ocurriendo en Venezuela. Durante bastante tiempo los medios de incomunicación nos engañaron. Primero nos dijeron que usted era un gorila golpista. Después que ganó las elecciones nos dijeron que era un dictador. Pero en abril del año pasado nuestro país vio quiénes eran los golpistas y quiénes los dictadores!!    Mientras tanto esos mismo medios que lo calumniaban a usted y a la Revolución Bolivariana, mostraban a Argentina como modelo para todos los países subdesarrollados y dependientes del mundo. ¡Hagan como Argentina, vean cómo ese país marcha hacia el primer mundo! decían; y nos arrastraban hacia el abismo.    Pero este pueblo resistió, comandante Chávez. De mil maneras resistió. Denunció al imperialismo, a sus gerentes locales, a las transnacionales saqueadoras. Salió a las calles, hizo huelgas y movilizaciones sin descanso. Condenó las privatizaciones (una operación con la cual en una década los imperialistas nos llevaron más de lo que nos robaron durante el período colonial hasta 1810). Condenamos el pago de la deuda externa, una deuda fraudulenta que además de desangrarnos arrancándonos riquezas en cantidades fabulosas, sirvió como palanca para arrebatarnos todo.
   ¡¡Todo menos la dignidad y la voluntad de lucha, comandante Chávez!!    Y ahora, a la vuelta de una década de sumisión y humillación, nuestra Patria está nuevamente de pie, tratando de encontrar el camino de la revolución. Porque coincidimos con usted comandante: "para que llegue aquel día soñado en que vivamos todos como hermanos en condiciones de igualdad, no hay otro camino que la revolución. Lo demás sería caernos en la mentira".
   Esto se lo dijo usted al mundo el 13 de abril pasado, cuando el pueblo venezolano celebró el primer aniversario del contragolpe de Estado, ese inédito ejemplo de un pueblo que, en las calles y junto a sus militares patriotas, derrotó a los golpistas y le infligió una tremenda derrota a los imperialistas que promovieron, financiaron y dirigieron ante los ojos del mundo ese golpe fallido.
   Y acá lo escuchamos, compañero Presidente: "el único camino es la revolución". Y estamos de acuerdo. Lo hemos aprendido en carne propia: ¡¡lo demás sería caernos en la mentira!!
   Pero mientras nosotros hacíamos esta dolorosa experiencia, ellos, los imperialistas, no pudieron ocultar más la crisis que los carcome por dentro. Y ahora está a la vista del mundo: ¡pese a todo lo que nos robaron, pese a haber saqueado nuestras riquezas y hundido nuestras economías, ahora la crisis los golpea a ellos de manera brutal!
   Y ellos pretenden otra vez descargarla sobre nuestras espaldas. Claro que ahora no lo hacen en nombre de la democracia, sino que vienen con la guerra. ¡¡Están militarizando nuestro continente!! ¡¡Pretenden que todos adoptemos su moneda, quieren dolarizarnos a todos!! ¡¡Y quieren que nos sometamos al poder de Washington en lo que llaman ALCA para forzarnos a cerrar nuestras industrias y comprar todo a ellos y sólo a ellos!!
   Pero el hecho nuevo es que no lo están logrando. Cada día, y por diferentes vías, en toda Suramérica la resistencia crece. Su pueblo y su gobierno, comandante Chávez, es un ejemplo hoy para cientos de millones de mujeres y hombres en la región. Como lo son el pueblo y el gobierno de Cuba, con Fidel Castro allí, inconmovible. ¡¡Quienes supieron mantener la soberanía, quienes con la participación de millones de ciudadanas y ciudadanos le asestaron una y otra vez formidables derrotas al imperialismo, hoy son mirados con admiración y respeto, comandante!!
   Y en cada país, cada quién con su propia historia, con sus propias características, estamos recomponiendo nuestras fuerzas para librar la batalla. Sabemos que será muy difícil: enfrentamos un enemigo poderoso y sanguinario. Pero sabemos también que unidos somos invencibles. ¡¡Sí, que lo escuchen los agentes del imperialismo, los cipayos de la gusanera que hoy mismo están hollando nuestra tierra: unidos somos invencibles!!
   Usted sabe, comandante, que en ese difícil combate por la unidad de las fuerzas populares en un amplio y poderoso frente antimperialista aquí no hemos avanzado tanto como quisiéramos. No tendría sentido tratar de ocultar nuestras debilidades. Pero vea esto, Presidente, esta multitud que ha venido a manifestar su apoyo a la Revolución Bolivariana es un ejemplo palpitante de que en nuestra gente hay voluntad unitaria y que en la práctica estamos avanzando por ese camino. Y esta declaración, que firmamos partidos y organizaciones políticas y sociales de un amplísimo arco ideológico, es una prueba de que estamos haciendo los máximos esfuerzos por darle cuerpo a formas nuevas y superadoras que nos permitan enfrentar como un solo puño al enemigo imperialista.    Sin embargo, presidente Chávez, sabemos que hoy la unidad que reclama el gran combate histórico que tenemos por delante va más allá de las fronteras. Para expulsar a los colonialistas, como hace dos siglos debemos unirnos como latinomericanos y caribeños. Su presencia en Argentina, su presencia en este acto, es prueba de que no sólo hay conciencia de la urgente necesidad de la unidad latinoamericano-caribeña, sino de que ya estamos marchando por esa huella. Por la huella de nuestros libertadores, de Bolívar, San Martín, Artigas, Martí, Manuela Sáenz, Juana Azurduy, y también de quienes antes resistieron al invasor como Tupac Amaru, Gauicaipuró y tantos otros. Por la huella de quienes continuaron esa lucha, cuyo símbolo máximo es nuestro comandante Ernesto Che Guevara. Y que siguieron también nuestros 30 mil desaparecidos. Hoy somos cientos de miles, millones de mujeres y hombres quienes seguimos esos pasos en pos de la unidad latinoamericana y la definitiva emancipación de nuestros pueblos.    Y seguiremos marchando. La espada de Bolívar y el sable corvo de San Martín caminan por América Latina. El símbolo de esa espada y esa marcha se lo entregamos a usted hoy aquí en Buenos Aires, comandante Chávez. Es el máximo homenaje que podemos ofrecerle a usted, a su pueblo y a la Revolución Bolivariana. ¡¡Hasta la Victoria, Siempre!! ¡¡Bienvenido a su Patria, compañero Presidente!!
Buenos Aires, 19 de Agosto de 2003.


Federación Universitaria de Argentina (FUA). Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA). Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Asociación Madres de Plaza de Mayo . Federación de Trabajo y Vivienda (FTV). Corriente Clasista Combativa (CCC). Centro de Militares Democráticos de Argentina (Cemida). Barrios de Pie. Frente para el Cambio. Cimarrones. Federación Comunista de Argentina . Grupo Emancipación. Venceremos. Centro de Estudios Marxistas Pedro Milesi. Movimiento Territorial de Liberación (MTL). Partido Comunista Argentino (PC). Unión de Militantes por el Socialismo (UMS). Patria Libre. Periódico El Espejo. Resumen Latinoamericano. Revista Crítica de Nuestro Tiempo. Revista América XXI.


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